La atención primaria de salud (APS), como se describe en la Declaración de Alma-Ata de 1978 y nuevamente 40 años después en el documento de 2018 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) Una visión de la atención primaria de salud en el siglo XXI: hacia la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es un enfoque de salud que abarca a todo el gobierno y toda la sociedad y que combina tres componentes básicos: políticas y acciones multisectoriales; personas y comunidades empoderadas; y atención primaria y funciones esenciales de salud pública como núcleo de los servicios de salud integrados (21, 1). Al reunir estos tres componentes, la APS crea las bases para el logro de la cobertura sanitaria universal (CSU) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la salud. Un enfoque de APS puede ayudar a los países a maximizar de manera equitativa el nivel y la distribución de la salud y el bienestar al centrarse en las necesidades y preferencias de las personas (tanto como individuos como comunidades) lo más temprano posible a lo largo del continuo de atención –desde la promoción de la salud y la prevención de enfermedades hasta el diagnóstico, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos– y lo más cerca posible de los entornos cotidianos de las personas.