En los últimos cinco años, a raíz de un amplio consenso sobre la urgencia e importancia de mejorar la calidad de la atención para lograr una cobertura sanitaria universal en los países de ingresos bajos y medios, han proliferado los esfuerzos para aplicar la evidencia sobre la medición y la mejora de la calidad a nivel de país (y para financiar e implementar enfoques innovadores para lograr cambios a gran escala). A pesar de los avances logrados en la mejora de la calidad de la atención, persisten desafíos para integrar de manera sostenible las iniciativas de mejora de la calidad en los sistemas nacionales de salud. Por ejemplo, estos desafíos se relacionan con la capacidad de gestión de la salud, el fortalecimiento de los mecanismos de rendición de cuentas, la demostración del impacto a través de la medición y la participación sistemática de las comunidades para mejorar la calidad de la atención. La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto desafíos adicionales, incluida la importancia de mantener la prestación de atención de calidad durante las emergencias y en entornos vulnerables.
Esta colección de BMJ, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, ofrece un pensamiento crítico sobre la agenda inconclusa y las prioridades emergentes para mejorar la calidad de la atención en los países de ingresos bajos y medios. Los ejemplos se extraen principalmente de la salud materna, neonatal e infantil para ilustrar los problemas actuales que requieren mayor atención y acción, así como las oportunidades nuevas y cambiantes para garantizar que todas las personas tengan acceso a servicios de salud de calidad.