La mala salud mental perinatal afecta a entre el 13 y el 30 % de las mujeres en todo el mundo, con tasas más altas en los países de ingresos bajos y medios. Los factores biológicos, socioeconómicos y socioculturales, así como las desigualdades de género, aumentan el riesgo de mala salud mental perinatal, especialmente para los grupos marginados como las personas no binarias, los hombres trans y las mujeres con discapacidad. La mala salud mental perinatal tiene graves consecuencias tanto para las madres como para los bebés, incluido un mayor riesgo de mortalidad materna, complicaciones obstétricas, autolesiones y resultados adversos para los bebés.

Abordar la salud mental materna es fundamental para mejorar la salud materna e infantil, reducir la pobreza y fortalecer las sociedades. USAID se compromete a optimizar la salud mental materna mediante intervenciones basadas en evidencia, abordando las barreras sistémicas y fomentando la colaboración con diversas partes interesadas. Este esfuerzo colectivo puede mejorar la salud materna e infantil, reducir la mortalidad materna y romper el ciclo de trauma intergeneracional asociado con la mala salud mental.