El público principal de esta guía incluye profesionales de la salud responsables de desarrollar protocolos y políticas de atención de salud nacionales y locales, así como administradores de programas de salud maternoinfantil y formuladores de políticas en todos los entornos. La directriz también será útil para quienes brindan atención directa a mujeres embarazadas y bebés prematuros, como obstetras, pediatras, parteras, enfermeras y médicos generales. La información contenida en esta guía será útil para desarrollar ayudas laborales y herramientas para la capacitación previa y durante el servicio de los trabajadores de la salud para mejorar la prestación de atención materna y neonatal relacionada con el parto prematuro.
Los autores comentan las recomendaciones de la OMS de 2015 sobre intervenciones para mejorar los resultados de los recién nacidos prematuros, incluidos los corticosteroides prenatales, los tocolíticos, el sulfato de magnesio, los antibióticos y el movimiento del parto. También analizan la atención de los recién nacidos prematuros, incluida la atención térmica, la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), la administración de surfactante y la oxigenoterapia. Destacan la importancia de que los sistemas y proveedores de salud evalúen de manera confiable la edad gestacional, reconozcan los signos de trabajo de parto prematuro, brinden atención inmediata y efectiva al recién nacido y utilicen intervenciones para minimizar el daño. Finalmente, reconocen lagunas clave en la evidencia en relación con los corticosteroides y tocolíticos prenatales en entornos de recursos limitados.