El reconocimiento de la salud mental materna no ha sido priorizado en la agenda de salud de muchos países de ingresos bajos y medianos (PIMB), a pesar de ser fundamental para el bienestar psicosocial de mujeres y niños. Los trastornos mentales perinatales comunes (CPMD) afectan la calidad de vida tanto de la madre como del niño y tienen impactos directos y potencialmente a largo plazo en el bienestar general y la participación social y económica. Las afecciones de salud mental materna, incluidas las CPMD, el consumo de alcohol y la psicosis, son causas clave de morbilidad y mortalidad relacionadas con el embarazo. Este resumen describe el concepto de atención primaria de salud mental integral e integrada que considera la interacción de factores fisiológicos, sociales y psicológicos para la prestación de atención de salud mental a nivel primario y comunitario como una solución para abordar la salud mental materna.

Principales Conclusiones

  • Es necesario incorporar la prestación de servicios para controlar las enfermedades mentales en el nivel primario a los servicios de atención prenatal y posnatal de rutina para llegar a más mujeres a un costo mínimo.
  • Se pueden lograr mejoras en los resultados de salud maternoinfantil a través de un modelo de atención integral y holístico, que incluya la identificación de condiciones de salud mental durante las visitas prenatales y posnatales, seguidas de apoyo psicosocial y derivaciones apropiadas, según sea necesario.
  • Las mejoras en la educación, el empleo y la implementación de leyes para prevenir la violencia contra las mujeres son esenciales para mejorar la salud mental materna.

Herramientas técnicas y orientación adicionales para apoyar a los países en el desarrollo de políticas, planes y leyes de salud mental para promover una mejor calidad y acceso incluyen: