Este artículo explora el problema generalizado del maltrato durante el parto, vinculándolo con las desigualdades de género profundamente arraigadas dentro de los sistemas de salud. Al analizar 127 artículos desde una perspectiva de género, el estudio identifica que tanto los pacientes como los proveedores de atención médica enfrentan una importante discriminación basada en el género. Las mujeres en trabajo de parto a menudo carecen de la información, los recursos financieros y la capacidad de acción necesarios para hacer valer sus derechos a una atención de maternidad respetuosa, mientras que los proveedores de atención médica sufren malas condiciones de trabajo, acoso y oportunidades limitadas de crecimiento profesional. Estas desigualdades sistémicas contribuyen a la normalización del maltrato en los entornos de atención de maternidad. El estudio exige una agenda más amplia que incorpore lecciones de los movimientos de igualdad de género y prevención de la violencia para desarrollar intervenciones efectivas, con el objetivo de garantizar que tanto las mujeres que reciben atención como quienes la brindan sean tratadas con dignidad y respeto.