
Cada año, 2.6 millones de bebés mueren antes de cumplir un mes. Un millón de ellos dan su primer y último aliento el día de su nacimiento. Sin embargo, millones de vidas de estos jóvenes podrían salvarse cada año si cada madre y cada bebé tuvieran acceso a una atención sanitaria asequible y de calidad, a una buena nutrición y a agua potable. Este informe aborda los desafíos que supone mantener con vida a todos los niños y pide una fuerte cooperación entre gobiernos, empresas, proveedores de atención sanitaria, comunidades y familias para dar a cada recién nacido una oportunidad justa de sobrevivir y trabajar colectivamente para lograr la cobertura sanitaria universal. y un mundo donde ningún recién nacido muera por una causa evitable.
Este informe de 2018 de UNICEF describe el desafío global de mantener con vida a todos los recién nacidos, presenta datos sobre dónde ocurren las muertes de recién nacidos, propone una agenda de acción que aborda tanto la ampliación del acceso como la mejora de la calidad de la atención, y ofrece un camino a seguir que se centra en el lugar ( instalaciones de salud limpias y funcionales), personas (trabajadores de salud bien capacitados), productos (medicamentos y equipos que salvan vidas) y poder (dignidad, respeto y rendición de cuentas).